¿Qué tal te viene el martes?

Este es el primer post de este blog. Ya veis, he comenzado derrochando ocho palabras, mal asunto cuando la idea es contaros cosas en menos de veinte líneas. Para conseguirlo, lo primero que tengo que hacer es dejarme de decir obviedades.

Reconozco que no es el primer blog que invento, si llevo bien la cuenta, con éste son tres. Escribir, aunque te guste y hayas hecho de ello una profesión, es una tarea que tiene su mérito. Cuando te pagan por ello, es fácil, al fin y al cabo comes de juntar letras. Cuando se hace por placer la voluntad se convierte en tu principal enemigo, todos los que teneis el permiso (vamos, el carné) de conducir sabeis a qué me refiero.

Con este blog me he planteado un reto: ni cansaros a vosotros, mis lectoras y lectores, ni a mi mismo, mas al contrario, espero que ambos, tú y yo, al término de cada post, tengamos ganas de volver a encontrarnos aquí.

Mi compromiso: no más de veinte líneas, una vez a la semana, con vuestras historias, con las peripecias que le ocurren a la gente de la calle, en definitiva, con las curiosidades que se pueden oir, ver y leer. Tú sólo tienes que poner dos o tres minutos, ya sé que el tiempo es nuestro tesoro más preciado pero ¿qué os parece si nos leemos los martes?

PD: Ya sé que es trampa, pero alguna vez, utlizaré la post data para extenderme varias lineas más, por si la ocasión lo merece.

Anuncios

9 pensamientos en “¿Qué tal te viene el martes?

  1. Vale que todos los oficios pueden ser peligrosos pero… ¿a cuántos metros exactamente se ha tomado esa foto? ¿Conoce tu familia esos hábitos tuyos?
    Besos!
    Irene

  2. Los suficientes como para que no se me escape nada, así que, de vez en cuando, mira para arriba, igual te llevas una sorpresa….

    Gracias por estrenar el casillero de comentarios.

    un beso, guapa

    • La foto es una panorámica de la ciudad de los rascacielos. Desde esa posición se ve todo de maravilla. Gracias por visitar ésta, tu casa.

  3. Enhora buena Amigo, felicidades por esta tercera experiencia, yo espero tener un rato los martes para visitarte…y te deso muchos éxitos. Se admiten hombres?, pues solo veo amigas, jejeje

    • Ya sabes que para según qué cosas, los hombres somos más sosos. Es una gran alegría para mi verte por aquí, y si es posible la próxima, discutiendo.

  4. Hola veintelineas! me ha gustado tu post mucho y tengo algo que comentar. Es cierto que sería absurdo comprarse unos calzoncillos más grandes para subir una talla, al igual que se supone que las mujeres lo hacemos y con buen resultado. Pero lo gracioso es que a día de hoy si vas a una tienda de las conocidas marcas de sujetadores ¡todas tienen relleno! Así que, algunas de nosotras lucimos a veces unos supercocos a la altura de la garganta sin comerlo ni beberlo, sólo por el hecho de llevar sujetador y no querer desafiar a la ley de la gravedad.
    Y viniendo al tema, he recordado que en las noticias de no sé qué cadena comentaron que los españoles siempre fallábamos al comprar los preservativos, ya que siempre nos equivocábamos de talla. Y bajo mi punto de vista no es de extrañar…Si con las variedades que hay! Lo raro es acertar…
    Mi imaginación va más allá…imaginas como será dentro de unos años en la farmacia con tantas tallas, sabores, estimulaciones…! menuda locura. Más o menos como el mercadillo.
    – Señora, que desea.
    – Pues póngame media docena de preservativos.
    – Como los quiere, de fresa, de coco, de menta…
    – Pues pongame tres de fresa y tres de coco, que los de plátano del otro día estaban muy maduros.
    – Y de qué medida los quiere?
    – Pues ahí me has pillado…no sé si mi marido usa la M o la L.

    Jajaja…sería un show XD. Espero que te halla gustado
    mil saludos!!!!!

    • Gracias por tu visita dormidaentunube. Tu comentario confirma que la industría de la ropa íntima está orientada a satisfacer los deseos de consumidores y consumidoras. El caso de las empresas que fabrican sujetadores con relleno, aún para tallas que superen la cien, pues viene a demostrar que vende el “cuanto más mejor”. En definitiva, si tu vives una experiencia de esas que denominas “supercocos a la altura de la garganta”, espero que te sientas cómoda y esta circunstancia sea simplemente una anécdota más que un perjuicio.
      En cuanto a los preservativos, como bien muestras en tu pequeña comedia, parece que hay más tipos de condones que personas. Las marcas que todos conocemos (durex, control, prime, etc) cumplen con su función que es lo importante -ya les gustaría a los indios que ese fuera su caso también- y tampoco me parecen muy caros para la importante misión que tienen. Además, en mi opinión, los colores, sabores, texturas, etc, le dan al sexo un aire distendido que puede ser importante para facilitar las relaciones. En cualquier caso, si una mujer va a comprar preservativos (en un supermercado o farmacia, preferiblemente), que antes se fije en la talla de su pareja, por favor (je, je).
      Dormida… espero que sigas leyendo y comentando de forma tan encantadora mis próximas entradas, tal y como lo has hecho esta vez.

      saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s