La ¿virtud? de ser uno mismo

mandeville1-1Los seguidores de los “realiti chous” televisivos tienen una lección bien aprendida: lo importante en esta vida es ser uno mismo. Lo dicen los concursantes, lo repiten los presentadores, lo sueñan los televidentes y lo sufrimos los ciudadanos. Y esta es la vara de medir a unos y otros. Desde luego, definir qué es ser uno mismo tampoco resulta sencillo aunque intuitivamente, después de ver algunos programas de este tipo, se podría explicar como aquella conducta que destaca en una persona que se aleja de artificios con el fin de lograr un objetivo y se ajusta a su verdadera forma de ser aunque le cueste la supervivencia en el programa. Según los propios concursantes, los que podrían ser dignos discípulos de Maquiavelo, quien obra en estos espacios televisivos haciendo gala de buena educación es tachado de poco o nada sincero y no es él o ella misma. Al contrario, se (auto)considera genuina la persona que insulta, es arbitraria y dice “las cosas a la cara” sin ningún miramiento ni respeto por su interlocutor, por que se muestra tal y como es en su naturaleza, es decir, un mal bicho.

La cuestión es que un veterano sociologo italiano, Giuseppe de Rita, ha dado su opinión (espero que personal y no basada en el método científico) en un periódico de este país sobre el motivo por el que Berlusconi hace lo que le sale por el forro sin que le cueste el cargo. Según Rita (y no la cantaora, a pesar de lo que voy a escribir) los italianos sufren la fiebre de ser uno mismo e Il Cavaliere sería el abanderado de ese movimiento, el serunomismoismo. Además, el experto avanza que esta ideología será la dominante en un nuevo y largo ciclo histórico-cultural.

¡Meeeec! ¡error! De  “novedoso” y “original” esto no tiene nada. Bernard Mandeville -economista, filósofo y artista de origen holandés que vivió entre los siglos XVII y XVIII- escribió en 1714 la biblia del serunomismoismo, a la que tuvo el detalle de titular La fábula de las abejas y que disponía de este sugerente añadido: vicios privados, virtudes públicas. En resumen, el autor trata de convencer al lector que todos los defectos humanos pueden ser aprovechados en beneficio de la sociedad.

Según esta lógica, los países más corruptos deberían ser los más desarrollados, económica y socialmente hablando. De esta forma, Somalia, Irak, Sudán o Guinea, por citar algunos de los estados más “gamberros”, según informes de Transparencia Internacional basados en encuestas a empresas y expertos y referidos a la percepción de la corrupción en el sector público, deberían estar considerados los modelos a seguir. Todo lo contrario que Dinamarca, Nueva Zelanda, Suecia, ¿Singapur? o Finlandia, sociedades a las que no nos gustarían parecernos por ser consideradas un ejemplo de transparencia y de buenas prácticas políticas y, por tanto, incapaces para crear riqueza que es la base del bienestar de la población, dicen los eruditos. Juzgad vosotros mismos.

Al final la historia es la de siempre. Un tipo metido a gobernante le pillan con las manos en la masa, aprovechando que la Justicia es lenta para desesperarse o tiene todo el dinero del mundo para alargar los litigios hasta el aburrimiento, se presenta a una elección tras otra. Al mismo tiempo pone toda la maquinaria propagandística a su disposición. Cada año obtiene una victoria que le proporciona un argumento que da legitimidad a sus actos, cohesión a sus adláteres y fuerza a sus forofos. Y no hay forma de que se vayan. España, mientras tanto, baja en un año del puesto veinticinco al veintiocho en el ranking de países menos corruptos. Y todo esto, por ser uno mismo ¡qué es lo que se va a llevar en el futuro!

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7 pensamientos en “La ¿virtud? de ser uno mismo

  1. En realidad es más triste el asunto de lo que parece. Cuando haces algo porque estás convencido y estás siendo tú mismo, cualquiera te convence de que precisamente lo que nadie necesita en este mundo es que seas tú mismo!! Creo que deberían dejar de usarlo como excusa porque es como reconocer que no das para más.

    • Los que defienden el serunomismoismo simplemente están utilizando una ideología para manipular, es sólo eso. La gente de a pie, deberiamos de preocuparnos menos por cuestiones como “estaré siendo yo mismo” y ser menos permisivos con las élites de la sociedad.

  2. Matizo: lo de T.I. no es un índice de corrupción sino un índice de PERCEPCIÓN de corrupción por parte de empresarios y enteraos en general. Pero eso no invalida el post, donde es genial la relativización de Rita (sí, sí, la cantaora).Salud

  3. Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

    Entra y mira el MANUAL Y ESPEJO DE CORTESANOS, cuyo extracto puedes descargar desde
    http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf

  4. Hoy tengo que discrepar con el sentido general del artículo. No creo que ser uno mismo pase, necesariamente, por mostrar sólo las miserias humanas, aunque sean las propias. Quien enseña miserias es porque miserias tiene. Puedes ser tú mismo siendo amable, agradable, gracioso, empático, educado y hasta culto. Claro que para mostrarte de esta forma, primero tienes que serlo y, por desgracia, abunda más lo contrario. Es como quejarse de que pones un informativo y sólo salen malas noticias. ¿Será porque no existen las buenas noticias?. Pues yo creo que no, pero en el supermercado de la información, las malas noticias están de oferta y te llevas tres por dos. Pues bien, en el supermercado mediático ser auténtico parece ser que sólo se aplica a la parte menos positiva del concepto, lo que no quiere decir que no exista la contraria. Hay gente muy auténtica que es estupenda y muchos han pasado a la historia con letras de oro.

    • Paz me temo que no estamos tan en desacuerdo. El primer problema que me suscita el concepto “ser uno mismo” es que es muy complicado saber a qué nos estamos refiriendo con él. Por supuesto que la personalidad de todo ser humano es una amalgama de caracteres positivos y negativos. El arte de manejar todo este embrollo para ser un ciudadano de bien, desde el punto de vista moral y ético, reside en ser consciente de ellos y destacar los primeros en nuestra relación con los demás y amortiguar las consecuencias para nuestro entorno de los segundos. Pero eso es harina de otro costal.

      La cuestión es que a un sociologo se le ha ocurrido justificar una conducta electoral tomando como base un concepto de difícil definición y manejo científico. Sus declaraciones son propias de un forofo de un programa televisivo, problablemente emitido por un canal propiedad de su ídolo Berlusconi, que de ninguna manera puede aceptarse como una explicación, cuanto menos para tomar en consideración, sobre la relación entre los italianos y su primer ministro, quien ni mucho menos es el iniciador de una nueva era ni ciclo cultural. Faltaría más.

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