La felicidad: exceso de individuo y escaso de estructura

Cuando escuchas a los predicadores de la autoayuda te vienen a la cabeza muchas ideas. De repente uno mismo es el centro del universo, para lo bueno y para lo malo. Todo de golpe. La semana pasada escuché una conferencia del gurú del management nacional del momento, Emilio Duró.

El objetivo de la charla: euforizar a los presentes. Lo consiguió. ¿Servirá de algo? Ya veremos. La euforia, como otras emociones, está viva en nuestro cuerpo unos cuantos minutos. Después desaparece. Los problemas de las personas —una situación de desempleo de larga duración, por ejemplo— existen después de que se pasen los efectos de cualquier sesión motivadora.

También es un error pensar que la personas no encuentran trabajo porque su actitud no es la adecuada. Es cierto que en algunos casos está hipótesis es posible pero en otros no. Conocer cuál es la proporción de unos y otros es muy difícil como para ir dando charlas por la vida enmendándole la plana a nadie.

Y una última reflexión: qué mensaje se está dando a los ciudadanos y ciudadanas en este tipo de charlas. Hay que poner ilusión en hacer las cosas pero que sepais que el placer mata, que hay que quejarse menos y ser más activos. Esto ya lo dijo Max Weber hace muchos años. Las sociedades actuales son mucho más complejas, tanto, que es imposible dar una definición exacta de felicidad, miseria, enfermedad o bienestar.

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6 pensamientos en “La felicidad: exceso de individuo y escaso de estructura

  1. Genial, Liberto y muy acertado. Una actitud proactiva siempre favorece pero tal vez no determine. Todo hoy en día es demasiado complejo y todo, al final, es un negocio, incluso las charlas motivadoras.
    Me gusta tu blog.

  2. Hola Liberto, hoy tengo mucho que opinar a raíz de tu post propio de un sociólogo 😉

    Sobre la felicidad, el empeño en definirla y poder medirla para otorgarle credibilidad me sorprende, ¿acaso hay que medir y definir la alegría para que sea real lo que sientes? Me recuerda a un Dr. en medicina y bioquímica del que leí ayer que no es más científico el que se empeña dar a todo acto humano una explicación hormonal.

    Pero bueno, vamos a ello. Mi punto de vista de tu título FELICIDAD: EXCESO DE INDIVIDUO Y ESCASO DE ESTRUCTURA. Yo definiría “felicidad” como un sentimiento complejo porque se construye de un conjunto de sentimientos básicos basados en emociones positivas “presentes” como la alegría, la confianza y el placer, “pasados” como la satisfacción, y “futuros” como la ilusión y la esperanza. Como ves ya hay una mínima ESTRUCTURA de la que poder trabajar como se hace en la Psicología Positiva, y al ser un sentimiento es algo INDIVIDUAL y no social.

    A nivel social podemos ver q circunstancias externas a mí, acciones de otras personas, acontecimientos y sucesos que yo no siempre puedo modificar repercuten en mi estado de felicidad, pero no la determinan. Los resultados de nuestra vida dependen de los acontecimientos (externos a mí) y las respuestas personales (exclusivas de cada individuo) que tenemos frente a cada acontecimiento/suceso.

    Podemos dejar nuestra felicidad y resultados vividos en manos de los acontecimientos, y decir que es el entorno el que lo moldea todo. Así nuestra humor dependerá de si hoy sale el sol o no. Pero aunque sean inconsciente siempre hay respuestas personales a todo lo que ocurre: emociones, sentimientos, pensamientos y acciones (lo q hago y lo q dejo de hacer), que le dan valor a los acontecimientos y determinan el resultado final.

    Un acontecimiento por sí mismo no tiene valor, el valor se lo pone la persona según sus vivencias o según su educación y su cultura que arrastra al automatismo inconsciente. Ejemplo 1: En algunos lugares una muerte se celebrada con una fiesta (alegría, bailes y comida) y en otros con actos de duelo (tristeza, luto, silencio). Ejemplo 2: dos personas han vivido una misma circunstancia, una al lado de la otra, en el mismo momento y con la misma magnitud externa, y en cambio una te la puede contar como una vivencia positiva y otra como negativa. El acontecimiento fue el mismo pero el resultado vivido no, pq la respuestas individuales fueron distintas. Y el resultado si es positivo contribuye a la Felicidad.

    Cuando una persona se propone hacer un cambio en su vida ha de ser consciente de qué dirección quiere tomar, qué le puede aportar y de qué se tendrá que desprender, cómo afectará a su entorno, y por supuesto deberá actuar. Todo este proceso de cambio tiene una estructura, y la motivación o empowering es muy valiosa aunque comparto contigo que se deshace pronto, sobre todo cuando aparecen circunstancias adveras, pero añado que esto ocurre si no hay de base un sentimiento de confianza y fuerte convicción en uno mismo, lo que depende de la autoestima. Así que volvemos a lo individual.

    Por supuesto que aparecerán obstáculos reales que no dependen de uno, pero sí podemos tener herramientas para salvar esos obstáculos de la forma más óptima. También están los miedos y las objeciones que no son obstáculos reales pues los creamos nosotros como fruto de la falta de confianza, y eso también es individual y hay que trabajarlo porque limita.

    Por último quería comentarte que cuando inicias un texto con la palabra “autoayuda” es muy fácil adivinar cuál será el tono y la perspectiva que se le dará. Hay una moda de dar un valor negativo o pobre al cajón de autoayuda donde meter tantas cosas… Mi pregunta es si me leo un libro que me muestra maneras de comer adecuadamente ¿también es autoayuda no? ¿Qué no es autoayuda, el libro que habla de “péptidos hipotalámicos que regulan la ingesta”, “señales aferentes que se integran en el hipotálamo”? No sé, no sé…, cuanto más me pueda ayudar a mí misma sin depender de otros mejor.

    • Voy a empezar por un planteamiento que has realizado casi al final del texto, y con el que coincido parcialmente contigo, para ordenar mi exposición. Estoy completamente de acuerdo con que los hechos que ocurren en el entorno, por sí mismos, no tienen ningún valor. Hasta aquí coincidimos.

      Ahora bien, el sentido, el significado social, se construye en la psique humana y éste es compartido por grupos. Y con esto quiero decir que si dos personas, una al lado de otra, observan a un colectivo de individuos desfilando por la calle cantando y bailando con una orquesta y portando un ataúd, la interpretación que hagan los testigos de la escena puede diferir sustancialmente de una a otra en función de numerosas variables, tanto las que afectan a los observadores como a los sujetos/objetos que intervienen en la escena. Es el sentido que otorgan a la escena los participantes el que nos indica que existe la sociedad. Y para dar sentido a la realidad también utilizamos y producimos emociones que son las encargadas de definir el estado de los vínculos sociales, que según algunas escuelas, se organiza en términos de estatus y poder. El estudio de las emociones en la investigación sociológica comenzó en los años 80 y ya existen resultados bastante interesantes. Las líneas de investigación abiertas por Hochschild, Kemper, Illouz o Scheff son referentes y un buen material para conocer un poco más sobre las emociones.

      La ciencia, que sólo es un método para conocer la realidad, no otorga ni quita el estatus de realidad a los fenómenos pero sí propone una forma de ponerlos en orden y hacerla manejable. Para ello nos valemos de datos y éstos se refieren a medidas realizadas con diferentes tipos de instrumentos. Por supuesto que el método científico tiene sus limitaciones como demuestra, por ejemplo, el principio de indeterminación de Heisenberg. El método es criticable, por supuesto, y ahí radica su fortaleza: es mejorable y se trabaja en ello. Tu definición es una propuesta como también lo es la que hace el diccionario de la RAE. También recuerdo que la New Economics Foundation publicó un ranking de los países más felices del mundo y, seguro, que definieron la felicidad tomando como base otros conceptos. Todas son posibles y discutibles.

      En cuanto al uso del concepto de “autoayuda” es el que se utiliza para definir al género literario en cuestión, como también se utiliza el de “literatura de consejos”. Las personas para ayudarse a sí mismas necesitan entender los consejos que le dan, algo que se vuelve más complicado si hablamos de hipotálamo y péptidos. Te propongo que leas a Eva Illouz, en wikipedia puedes encontrar su bibliografía y algunos libros que puedes leer on-line de ella.

      Y esta es sólo mi opinión: es más fácil que la gente incremente sus niveles de felicidad con un partido verde influyente en el gobierno de un país que escuchando conferencias de Emilio Duró. El problema no está en producir más, sino en repartir mejor el producto.

      • Gracias por las referencias en el área sociológica que me das. Siento no tener tiempo para buscar esas referencias y leer sobre ello, por lo que si nos apetece en otro momento sería de agradecer que me cuentes con tus palabras acerca de las teorías de las diversas escuelas, sobre todo pq no entiendo qué quieres decir con que “para dar sentido a la realidad también utilizamos y producimos emociones”.

        Creo que me has malinterpretado, yo no critico a la Ciencia ni me parece mala en absoluto, lo que sí me parece mal es el uso que de ella hacen algunas personas o la intención con la que algunas personas se dirigen a ella o con la que la muestran. De hecho yo no hablé de ciencia sino de personas, de la intención de éstas.

        Tenía que haber mirado la definición de la RAE sobre felicidad, pero en estos momentos que te escribo todavía no lo he hecho. Entiendo que hay muchas posibles definiciones, y más si dejamos en manos de los economistas esa definición. Yo te di la mía que construí en el mismo momento que escribía, desde el enfoque de la piscología positiva (que como sentimiento que es creo que es a quien le corresponde definirla) pero ni siquiera busqué la definición aprobada por esta área, así que no deja de ser mi definición con mi visión. Ahora bien, creo que por mucho que lea no voy a cambiar la opinión de que felicidad es un sentimiento no abstracto sino complejo que se puede desmenuzar en partes más simples. Y creo que la dificultad en definirla viene por la dificultad de aceptar la naturaleza de la felicidad, que se origina en cada individuo. Y esta dificultad de aceptación considero que proviene de los distintos intereses del sistema económico principalmente.

        Estaría encantada de que un partido verde influyera en la política de un país, pero lo he pensado muchas veces y siempre llego a la misma conclusión, que la felicidad no dependerá de esa política, podrá favorecer el sentimiento de felicidad pero no lo determinará. El bienestar social no es lo mismo que la felicidad.

        Desde mi punto de vista hay que aceptar que podemos cambiar las circunstancias futuras con respecto a las presentes “actuando”, pero también hay que aceptar que habrá circunstancias que no podamos cambiar porque no dependen de nosotros, y por supuesto que lo que ocurrió en el pasado ya no lo podemos cambiar. Y con el cambio externo producido o sin él, podemos sentirnos felices si somos conscientes de nuestras respuestas internas y capaces de gestionarlas.

        Aunque sigo considerando la naturaleza interna de la felicidad, seguiré apostando por reducir o erradicar las discriminaciones, ser más justos y equitativos, conservar y mejorar los entornos y ecosistemas que sostienen nuestras vidas, y contribuir con ello al bienestar social que favorezca con ello el sentimiento de bienestar y felicidad en un número mayor de personas.

        Dejar la felicidad en manos de los acontecimientos, el destino, Dios, la Economía, es lo que se ha pretendido siempre y se refuerza con nuestro sistema actual (producción/consumo). Estamos tan “inconscientemente convencidos de ello” que por ello es posible dar tantas definiciones de Felicidad desde tantas áreas del conocimiento humano.

        Bueno Liber, no sé si me explico bien, la verdad es que me es difícil seguir exponiendo mis ideas sin el riesgo de enredar mi exposición. Para mí es sencillo de ver (no de aplicárselo cada uno/a, que es un trabajo para toda la vida amenazado por la inercia de los distintos sistemas sociales) pero me es complicado explicarlo sin unos conceptos previos de psicología que no es el lugar ni el momento para exponerlos.

  3. Estoy seguro que ningún área del conocimiento tiene el patrimonio de la definición del concepto de felicidad ni de ningún otro. Me parece buena idea de que sigamos hablando de ello presencialmente.

    • Como patrimonio no, pero si utilizamos el método científico sin manipulaciones sí corresponderá más a unas áreas de conocimiento que a otras ¿no?

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