Las diferencias entre ricos y pobres en la Unión Europea

Un diario nacional publicó ayer un artículo que hace hincapié en un hecho que no pasa desapercibido para nadie y que lleva por título la desigualdad corroe el proyecto europeo. En el texto se hace referencia a un proceso del que se ha hablado mucho, además con datos que lo apoyan: en las última década los ricos han conseguido ser más ricos y los pobres más pobres, en este último caso no porque se lo hayan buscado.

El artículo señala que los países que sufren este proceso con mayor intensidad son los países del sur y este de Europa, así como, los bañados por el mar Báltico además del Reino Unido e Irlanda. Por el contrario, donde las diferencias entre ricos y pobres son menores figuran los centroeuropeos caso de los Países Bajos y Bélgica, los países nórdicos y en menor medida Francia, Alemania y Austria, tal y como se puede ver en el mapa de debajo ofrecido por Eurostat. La heterogeneidad, como se puede apreciar, es un hecho. Los países con el índice más bajo serían los que presentan menos diferencias de ingresos entre los que más tienen y los que menos.

coeficiente_gini_2012_union_europeaLa clasificación anterior supone una radiografía del estado actual de la situación de desigualdad en la Unión. La perspectiva dinámica también arroja momentos bien diferentes entre unos y otros. Las estadísticas confeccionadas por Eurostat dicen que si bien las diferencias entre los que más tienen y los que menos se agrandan en el caso de España o Grecia y, curiosamente, de Dinamarca y Suecia; las ricos y pobres en otros países ven reducida la separación entre ellos, como en el caso de los Países Bajos, Noruega, República Checa o Alemania aunque después de terminar con procesos al alza con los que despidieron la década pasada.

Las realidades que disfrutan y sufren en cada país son muy diferentes aunque podríamos agruparlas en seis tipos según la situación —desigualdad/equidad— y el proceso en el que se encuentran —hacia la desigualdad/ni lo uno ni lo otro/hacia la igualdad—. Los países desiguales son todos aquellos que tienen un Coeficiente de Gini mayor de 30,5 puntos  (es una convención) según los datos del Eurostat citados anteriormente y los equitativos los que están por debajo de ese dato. Los que tienden hacia la igualdad son los que entre el año 2004 y el 2012 han visto reducido ese coeficiente; los estacionados los que permanecen idénticos este indicador en dicho periodo de tiempo (o las variaciones son de apenas décimas); y los que tienden a la desigualdad son los que han visto aumentado el Coeficiente de Gini en la última década.

clasificación_paises_union_europea_desigualdadNo es difícil hacerse una idea del panorama que se divisa en un futuro cercano. Las tendencias están claras. En el caso español, que es el que conozco mejor por motivos obvios, son particularmente negativas. La inercia en esta última década ha llevado a muchos países a mantenerse, unos cuantos, y a profundizar, muchos de ellos, en el camino de la desigualdad, con años de vacas gordas incluidas. Esperar una mejoría en un momento de recortes en la inversión en bienestar social o la reducción de salarios es una forma de negar las tendencias que tienen su raíz en momentos anteriores a la crisis.

En cuanto al proyecto europeo, la construcción de un verdadero supraestado, es un proceso que deambula sin rumbo definido debido a la heterogeneidad reinante. Hemos visto que existen, al menos, seis grandes situaciones que corresponden a otras tantas formas de entender la Unión Europea y lo que se espera de ella. De momento, el motor de este proceso de integración lo llevan ciertos partidos políticos situados en una tenúe izquierda con aires derechones y el centro-derecha, con liberales, socialdemócratas y democristianos como principales valedores y con excasas, o ninguna, ideas para solucionar el problema de la desigualdad que no sólo corroe al gran proyecto, también a las entrañas de cada sociedad.

Para finalizar quiero decir que este blog se muda a otro lugar del ciberespacio. Espero que los que lo leeis acudaís allí también como lo habéis hecho en este durante los últimos años. Alli nos vemos, en www.20lineas.com. Os espero.

Es ley de vida: las circunstancias cambian

sociologia-anthony-giddens-6ta-edicion-1624-MLU30359295_7963-FLe preguntan en una entrevista al reputado sociólogo británico, Anthony Giddens, que además es Lord, si puede producirse en el Reino Unido actual un hecho similar al que le ocurrió a él: que siendo hijo de trabajador del metro de la City llegase a tener tal autoridad y notoriedad en la escala social al serle conferido semejante título nobiliario. El londinense, con tres cuartos de siglo a sus espaldas, se sintió, según el periodista, incómodo con semejante cuestión a lo que respondió con un simple “las circunstancias históricas son diferentes”. Sigue leyendo

Que el Gran Genoma nos bendiga a todos

Pobre de espíritu

Cena-navideñaA la nenita, Violeta, de unos seis o siete años, se la habría confundido fácilmente con aquélla del abriguito rojo que salía en una película muy, muy antigua, que algunos se empeñaron en catalogar como clásico, pero que la mayoría de vosotros no habréis visto. Y sólo por el color de su abrigo. En cuanto a su madre, que tiraba de ella entre los maravillados viandantes, las orquídeas, los cristales Swarovski, espumillón y guirnaldas y un sinfín de precoces decoraciones de Beldad—pues habían asomado sus naricitas respingonas toda clase de tallas a principios de noviembre— ésta habría podido confundirse con cualquiera de nuestras bellas, cívicas, ejemplares ciudadanas.

—Mamá, ¿qué es un podre?

—¿Un podre?… Hum… No sé, hija. ¿Qué es un podre?

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Sobre los innecesarios clichés sociales

Leo en un artículo publicado hoy en el diario El País que España posee el mayor porcentaje de trabajadores sobrecualificados de la Union Europea. Este hecho me suscita dos cuestiones. La primera es la definición de este concepto o fenómeno: Dícese de aquella persona que ocupa un puesto de trabajo que requiere una cualificación laboral menor que la que posee. Dos: habla de ello como un problema. Sigue leyendo

Los números no han sido amables con el #15M

Para quienes pensaban que las concentraciones iban a marcar un punto de inflexión en el devenir político patrio, se han llevado un chasco con los resultados de las elecciones del 22-M. Para otros, la batalla no ha hecho más que comenzar.

Los números no han sido amables con el 15M. Es cierto que ha habido un incremento del número de votos nulo y en blanco con respecto a hace cuatro años. También es verdad que uno de los partidos para los que se pedía el “no voto” ha sufrido una debacle. En ambos casos, es posible que esto hubiése ocurrido sin mediar ningún tipo de manifestación, nunca lo sabremos.

Pero el caso es que las concentraciones han existido y por lo que parece, seguirán existiendo. Incluso, se van a extender y/o trasladarse a nuevos escenarios, que falta hace. También el movimiento 15M está madurando y parece que tiene claro dónde no se debe meter y cuáles deben ser sus objetivos reales, el acuerdo de mínimos del que tanto se habla, por ejemplo éste o éste, entre algunos otros. Llegar a esta fase no es fácil pero si se consigue sí que va a tener mayor reflejo cuantitativo en las próximas elecciones que están a la vuelta de la esquina.

Duros a cuatro pesetas

Un artículo publicado por un periodico de tirada nacional dice que el Consejo de Europa suspende a España en el tratamiento de la transparencia aplicada a las finanzas de los partidos políticos sugiriendo que éstos acceden a los euros en condiciones muy diferentes al resto de los mortales, particulares y empresas. Más abajo pongo una infografía extraída de otro medio de comunicación (lainformacion.com) en la que refleja la deuda que las formaciones políticas tienen contraidas con las extintas cajas de ahorro. Lo de menos es el nombre de los que figuran en primer lugar, ¿o no? Los datos dicen que existen otras vías de financiación, igualmente sospechosas.

Cien entradas, dos años

Hoy cumple este blog dos años de vida. Al mismo tiempo, este texto supone la entrada centenaria de la bitácora. No puedo hacer más que daros las gracias a todos los que me estaís siguiendo durante estos meses. De nuevo: muchas gracias a todas y todos los que me me leeís. Y espero seguir contando con un pequeño cachito de vuestro tiempo.

Sonreír con la alegre tristeza del olivo

Por Miguel Hernández

Sonreír con la alegre tristeza del olivo.
Esperar. No cansarse de esperar la alegría.
Sonriamos. Doremos la luz de cada día
en esta alegre y triste vanidad del ser vivo.

Me siento cada día más libre y más cautivo
en toda esta sonrisa tan clara y tan sombría.
Cruzan las tempestades sobre tu boca fría
como sobre la mía que aún es un soplo estivo.

Una sonrisa se alza sobre el abismo: crece
como un abismo trémulo, pero valiente en alas.
Una sonrisa eleva calientemente el vuelo.

Diurna, firme, arriba, no baja, no anochece.
Todo lo desafías, amor: todo lo escalas.
Con sonrisa te fuiste de la tierra y del cielo.

Los mitos del mercado de trabajo

Por motivos de trabajo el viernes estuve hablando con el ex ministro Manuel Pimentel. El hombre, que acudió a un acto público con la intención de actuar como apagafuegos, me explicó a la finalización del mismo que es un error que las empresas piensen que para ser competitivas sea necesario que los empleados de éstas deban trabajar más y cobrar menos, “yo no quiero un país de sueldos bajos”, me dijo el político andaluz.

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socioIndulgencia

Desconozco si en otras partes del mundo es así, pero siempre tenemos una excusa para regodearnos en el arte de la comprensión de las faltas ajenas. Ayer hablaba con un responsable de la policía de una pequeña localidad y comentábamos un incidente, un simple hurto en un supermercado protagonizado por un inmigrante, que rápidamente justificó: estas cosas tienen que pasar, la gente tiene hambre. También escuché antes de ayer en la radio como un tertuliano se mostraba comprensivo con la pasividad occidental ante la trayectoria histórica del genocida de Gadafi, “es normal, dependemos de su petróleo”, sus compañeros de conversación le apoyaron. La acusación de corrupción que pende sobre el President Camps tampoco se ha escapado a esta tendencia generalizada, “cómo pueden sentar en un banquillo a todo un Molt Honorable por unos trajes”. Y así podríamos seguir por los tiempos de los tiempos elaborando una lista que no tendría fin.

Ser indulgente tiene sus ventajas: reducimos el conflicto, nos mantiene moderados y reprimimos emociones como la ira, todo lo que supondría romper un pacto social. Pero también tiene sus inconvenientes. Lejos de reparar el vínculo quebrantado, redefinimos sus límites continuamente. Legitimar los efectos de la pobreza, el instinto asesino de un gobernante, la conducta inmoral de nuestros representantes políticos, entre otros muchos casos, no es la vía para vivir en un mundo mejor.

La fuerza centrífuga

Un sociólogo, Eduardo Bericat, publicó en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS) un artículo en el que exponía una curiosa teoría de las sociedades. En dicha aportación el científico ponía de manifiesto el carácter central de los valores y las ideas en la gestión del cambio en las poblaciones. Bericat las dividía en sociedades centrípetas y sociedades centrífugas, en ambos casos está en juego el modo en el que los integrantes de una sociedad legitiman la realidad de su vida, con las instituciones en que se ordena la misma incluidas.

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